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Propósitos de los expertos

NN IP afronta un 2019 “emocionante” y cambiante con una mentalidad adaptable

NN IP afronta un 2019 “emocionante” y cambiante con una mentalidad adaptable
Foto: Free-Photos / Pixabay CC0 Public Domain
  • Los diferenciales crediticios son cada vez más atractivos en los mercados públicos y, en concreto, el crédito alternativo es un sector “convincente” y en crecimiento
  • En 2019, NN IP seguirá apostando por criterios ESG y analizando el impacto social y medioambiental, mientras trata de registrar rentabilidades atractivas
  • La gestora busca capitalizar las oportunidades de inversión generadas en el mercado de high yield por la elevada volatilidad de finales de 2018
  • En un entorno cambiante y “emocionante”, NN IP continuará aprovechándose de las ventajas de los bonos convertibles y de la expansión del mercado de infraestructuras
Por Funds Society, Madrid

En 2018, vimos una caída en la rentabilidad de casi todas las clases de activos y un aumento de la volatilidad, como consecuencia de acontecimientos políticos ocurridos a nivel global. Sin embargo, teniendo en cuenta las valoraciones más baratas y con una perspectiva “constructiva” en relación a las tensiones comerciales entre China y Estados Unidos, NN Investment Partners (NN IP) cree que hay razones para sentirse confiado de cara a 2019. Con ello en mente, varios expertos en inversiones de la gestora echan la vista atrás y revelan sus propósitos para este año.

El jefe de Renta Fija Especializada de NN IP, Han Rijken, afirma que 2018 fue un año difícil para los mercados crediticios y prevé que la incertidumbre geopolítica global continuará en 2019, acompañada de algunos “desafíos” resultado de la “retirada” de los bancos centrales. “Con los diferenciales de crédito a niveles atractivos, indicadores crediticios que todavía permanecen sanos y expectativas de crecimiento razonables, está a punto de generarse la puerta de entrada para invertir en mercados de diferenciales de crédito”, señala antes de apuntar que, para este año, NN IP espera aprovecharse de esta puerta de entrada mientras mantiene su foco puesto en la sostenibilidad.

A su juicio, los diferenciales crediticios son cada vez más atractivos en los mercados públicos y, en concreto, el crédito alternativo sigue siendo un sector “convincente” y en crecimiento. “Creemos que la falta de intermediación del sector bancario continuará, lo que generará un abanico de oportunidades para los inversores, tanto en términos de rentabilidad como de diversificación de riesgos idiosincráticos”, asegura Rijken.

Por último, la sostenibilidad en los mercados de diferenciales crediticios terminará siendo todavía más importante en 2019. “Vemos una tendencia global hacia un aumento del foco en ESG en los mercados de bonos. Posteriormente, el mercado de bonos verdes crecerá en tamaño y diversidad, y la integración de ESG pasará de centrarse únicamente en aplicar criterios negativos a focalizarse en contribuir a la sociedad”, argumenta Rijken. Por este motivo, NN IP continuará priorizando los factores ESG en su proceso de inversión este año.

En ese sentido, el gestor principal de cartera de Impact Investing, Huub van der Riet, destaca que el pasado año hubo un énfasis continuado en ESG y en la inversión de impacto (impact investing) en todas las clases de activos, ya que los inversores son cada vez más conscientes del impacto potencial de sus decisiones. Según cuenta, la inversión de impacto es una extensión de la inversión en ESG, centrada en ofrecer soluciones que contribuyan de forma positiva a objetivos de sostenibilidad. La articulación de Objetivos de Desarrollo Sostenible por parte de las Naciones Unidas en 2015 ha impulsado la conciencia ambiental en las compañías y muchas de ellas han desarrollado medidas para combatir desafíos globales como el cambio climático o la escasez de agua. En los últimos años, la estrategia de NN IP en ese sentido ha consistido en invertir en firmas centradas en ofrecer soluciones y que se encuentren en línea con su horizonte de inversión a largo plazo. Para 2019, busca seguir teniendo un impacto social y medioambiental positivo mientras registra rentabilidades atractivas.

“Pese al creciente énfasis en la inversión ESG, todavía existe el mito de que centrarse en el impacto social afecta de forma negativa al rendimiento. Por el contrario, creemos que las acciones con impacto positivo tienen un perfil de menor riesgo, ya que no deben hace frente a impuestos medioambientales y tienen menos probabilidades de quedar varadas”, señala Van der Riet.

Por su parte, el jefe de High Yield de la gestora, Sebastiaan Reinders, declara que la elevada volatilidad de finales de 2018 ha generado oportunidades de inversión en el mercado de high yield y NN IP busca capitalizarlas este año. “Durante los últimos tres meses, los diferenciales de crédito de los bonos high yield han aumentado casi un 2% y la dispersión del precio de los bonos se ha incrementado materialmente, haciendo que seamos más optimistas en torno a las oportunidades de rentabilidad y la generación de alfa”, asevera antes de destacar que también hay indicadores sólidos de liquidez y cobertura de intereses.

A su juicio, la mayor parte de la “ansiedad” que existe en torno a los acontecimientos macroeconómicos es “solo miedo”, por lo que el mercado está teniendo demasiado en cuenta la negatividad. Por ello, revela que NN IP está encontrando más oportunidades de inversión en empresas fuertes con métricas crediticias buenas y con disparadores a corto plazo para que se materialicen las inversiones.

“Nuestro objetivo para 2019 es aprovecharse de estas oportunidades mientras transitamos un entorno de mercado muy cambiante con una mentalidad adaptable”, asegura Reinders, quien prevé que este año va a ser “muy emocionante”.

Jasper van Ingen, gestor senior de cartera de Bonos Convertibles, admite que 2018 fue un año difícil para los mercados financieros y hubo un “inusualmente elevado” porcentaje de rentabilidades negativas en todas las clases de activos. Sin embargo, los bonos convertibles globales se mantuvieron “bastante bien”, con rendimientos negativos más modestos. La sensibilidad a las acciones de los activos disminuyó de mano de los mercados globales de renta variable y el componente de renta fija protegió a los inversores de futuras caídas.

“De cara a 2019, nuestro objetivo es permanecer centrados en las condiciones del mercado y ser conscientes de los sesgos cognitivos, como el efecto de lo reciente, que convence a los inversores de que la nueva información es más valiosa e importante que la antigua. Esto puede ser cierto, pero no necesariamente”, asevera Van Ingen. Los inversores tienden a basar sus expectativas en cómo se ha desempeñado el mercado recientemente, ya sea bien o mal, y, en tiempos como el actual, es fácil exagerar. Por eso el propósito de NN IP para este año es centrarse en el largo plazo y continuar aprovechándose de las ventajas de los bonos convertibles. “Nos ha funcionado bien en el pasado, y estamos convencidos de que nos darán las más altas probabilidades de éxito en el futuro”, asegura.

Por último, el jefe de Deuda de Infraestructuras, Alistair Perkins, subraya que la definición de infraestructura continuará expandiéndose este año y señala que, aunque los activos de infraestructuras básicas con baja correlación con los ciclos económicos son atractivos durante épocas de elevada volatilidad, las dinámicas de estos mercados se están transformando. “Estamos viendo menos participaciones público-privadas, mercados de energías renovables que maduran rápidamente y nuevos sectores que demandan infraestructura (como el digital)”, dice Perkins, para quien el crecimiento de fondos de renta variable en este ámbito está expandiendo el mercado de infraestructuras más allá de los sectores básicos tradicionales. “Nuestro objetivo es aprovecharnos de esta expansión para transitar de forma efectiva el mercado y capturar el máximo valor para nuestros clientes”, agrega.

Además, declara que el propósito de NN IP es mantener su enfoque sostenible para la selección de activos, algo que, en su opinión, no solo fortalece el foco en ESG, sino que además sirve para medir el alto riesgo crediticio para los proyectos de infraestructuras, que habitualmente superan los 20 años de vida técnica. “Nos compensará mantener una actitud disciplinada en torno a la deuda de infraestructuras con una clara visión del ciclo crediticio y un buen proceso de selección de ESG”, sentencia Perkins.

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